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La Historia Oficial

La Historia Oficial

Director
Luis Puenzo
Year
1985
Rating
4 stars
Reviewed by
Gon C Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Wednesday, September 08, 2010

Mi interés por esta película nació cuando oí que la pareja protagonista es interpretada por Héctor Alterio y Norma Aleandro, quienes, más de una década después, fueran inolvidables como los padres del protagonista en El Hijo de la Novia (2001). Descubrí entonces que La Historia Oficial fue una cinta por demás importante de su país, Argentina, y decidí verla. La experiencia fue impactante.

Mientras escribo esto, oigo “En el país de no me acuerdo”, canción de niños que genera un emblema de la historia. La oímos primero interpretada por una pequeña niña, de apenas cinco años, hija de Alicia y Roberto, feliz pareja que ha mantenido estabilidad económica a pesar de las atrocidades vividas en Argentina durante la década anterior.

Alicia es profesora de historia y encuentra que sus alumnos adolescentes tienen una actitud rebelde ante lo que se les enseña, dicen que la historia oficial ha sido escrita por los asesinos e insisten en llenar sus tareas y exámenes con los hechos que conocen por sus padres aunque no aparezcan en los textos que estudian. Alicia se niega a escucharlos y a cada intento responde con represalias, bajo el argumento de que ella da una clase de Historia, no de Debate. Está claro que ella no está de acuerdo con lo que ellos creen, al grado de ni siquiera considerarlo.

Un día, una vieja amiga, Ana (Chunchuna Villafañe, absolutamente inolvidable), vuelve a la ciudad y visita a Alicia, le cuenta lo que ha hecho desde entonces, y culmina con la terrible revelación de por qué se fue hace casi diez años. Entrar en contacto con las atrocidades de que hablaban sus estudiantes provoca a Alicia una epifanía: quizá su esposo esté del lado de los “cómplices”, y más aún, puede que su amada hija Gaby (Analia Castro), que es adoptada, sea en realidad una niña robada a alguna víctima.

La duda crece en Alicia y da a Norma Aleandro oportunidad de ofrecer una actuación extraordinaria. Durante su investigación, Alicia sale de la coraza en que ha elegido vivir durante los últimos años, se da cuenta de incontables horrores del pasado y del presente, y al fin ve con claridad la situación en que ella misma ha vivido, hundida en el lugar seguro que su esposo diseñó. Alterio, como el esposo, es escalofriante sin caer en lo burdo de un villano tradicional.

La película es de paso deliberado. Comienza con los estudiantes cantando el himno nacional apasionadamente, se presenta a Alicia dando clases, se le sigue a su casa, donde baña a su niña al ritmo de la canción que mencioné antes, y como eso, casi todo: momentos en familia, charlas de café, reencuentros sociales, burocracia gubernamental, marchas, todo un retrato de la época, de la polaridad económica, de las injusticias y de la ceguera. El recorrido, con fotografía realista y música sutil de Atilio Stampone, se presenta desde la perspectiva de Alicia, que va abriendo los ojos poco a poco, hasta que es preferible haberlos mantenido cerrados. Después de involucrarnos a un grado máximo, el final es absolutamente catártico.

Luis Puenzo y Aída Bortnik escribieron el guión y Puenzo dirigió, en su debut cinematográfico que claramente contiene para él una fuerte carga emocional. El resultado es que lo transmite para todos, para siempre.

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Get your permanent avatar at Gravatar.com Merde wrote at 9/8/2010 3:06:13 PM:

Seguramente viste "El lado oscuro del corazón", I y II.

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Life of Brian

Life of Brian

Director
Terry Jones
Year
1979
Rating
3.5 stars
Reviewed by
Gon C Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Tuesday, September 07, 2010

Aunque he visto algunos momentos invaluables de Monty Python, así como mucha de la comedia posterior del increíble John Cleese, nunca había visto una de las obras cinematográficas del grupo en forma, y empecé por la que muchos consideran la mejor. Aunque lamento no haber empezado por el principio, reporto que fue una gran decisión.

Life of Brian se sitúa en la época de Jesús. El protagonista nace el mismo día que el Mesías y es confundido por éste por los tres reyes magos, que pronto corrigen su error y recavan los regalos que ya habían dado a la madre del niño irrelevante. Brian crece como un judío típico de la época: harto de la ocupación romana y ansioso por un cambio. Mientras Jesús de Nazaret empieza a generar su movimiento, Brian y muchos otros se organizan en grupos rebeldes que procuran hacer lo mismo de forma menos pacífica.

La historia de Brian es en realidad un gran pretexto para generar momentos cómicos. Escena tras escena, se busca la manera de hacer reír por medio de discusiones absurdas e interminables, malentendidos, chistes locales al respecto de otras escenas, o todo junto. Son sketches elaborados que se integran a la historia y permiten que todo fluya a pesar de detenernos a reír un rato de las más disparatadas situaciones. El humor inglés puede rayar en lo inaccesible, pero encontré el de Monty Python fresco y simplista, universal y por demás ocurrente. Fue admiración instantánea.

Tan cómica es la película, que lamento sus pocos momentos dramáticos. El papel de Brian, por ejemplo, es interpretado con gran seriedad por Graham Chapman, lo que funciona muy bien en momentos de chusca crisis, pero no tanto cuando sufre de verdad. Por otro lado, las actuaciones de los miembros principales de Monty Python, como John Cleese y Michael Palin, son impecables. Éste en particular me mató de risa en su papel de Poncio Pilato, que tiene un defecto en el habla. Cleese es extraordinario en muchos papeles pequeños, como el del líder de una sociedad rebelde a la que Brian se une, en la que se discute mucho y se actúa poco.

La ambientación es de primera calidad, en verdad nos transporta a la época, lo que aumenta la comedia pues en lo que realmente parece la era de Jesucristo, hay una bandada de ingleses bromeando “involuntariamente” al respecto de todo. El final es la escena más memorable de la película, dentro y fuera de contexto, y es mi deber arruinarla, así que por favor no lea más si no ha visto la película y no quiere enterarse en qué acaba.

Brian es encontrado culpable de traición y crucificado junto con otras docenas de condenados. Cuando todo parece estar perdido, otro crucificado, interpretado por Eric Idle, anima al protagonista por medio de palabras poéticas que pronto se convierten en la canción “Always Look on the Bright Side of Life”. La alegre melodía, su letra optimista y el silbido que la acompaña generan un potente contraste con la situación que viven los personajes, que probablemente sea el máximo exponente del genio de los Monty Python. Dejo a continuación el video de tan glorioso momento cinematográfico.



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The Joneses

The Joneses

Director
Derrick Borte
Year
2009
Rating
2.5 stars
Reviewed by
Gon C Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Monday, September 06, 2010

Si hubiera conocido la premisa de esta película, quizá no la hubiera disfrutado en absoluto. Pero como entré a verla sin tener idea de lo que trataba, como procuro hacer en todas, encontré la idea refrescante e innovadora. Si usted, querido lector, ha llegado hasta aquí sin saber nada de la película, véala sin leer una línea más. De lo contrario, prosiga, que arruinaré la trama como supongo lo hicieron las sinopsis y los avances publicitarios.

La idea es que una familia perfecta arriba a un pueblo y se instala en medio de miradas asombradas de vecinos que los envidian desde el primer momento. La aparentemente ideal familia nuclear, compuesta por padre, madre, hijo e hija, abre las puertas de su hogar a quien quiera acercarse, sólo para aumentar la admiración de quienes descubren en ella todo lo que siempre soñaron para sus propias vidas. El truco: esta “familia” no es más que un equipo de vendedores sin relación alguna entre ellos, fuera de lo profesional, con la consigna de convencer a los habitantes del lugar al que llegan de que necesitan tener todo lo mismo que ellos para ser felices.

La jefa del equipo, Kate (Demi Moore), cree tener todo bajo control, pero desde la primera noche se da cuenta de su error: la “hija”, Jenn (Amber Heard), intenta seducir al novato “padre”, Steve (David Duchovny), metiéndose en su cama. El “hijo”, Mick (Ben Hollingsworth), es mucho menos conflictivo que su “hermana”, pero también consigue enredarse en problemas más pronto que tarde. Todo parece desmoronarse para Kate, no sólo por su falta de control del equipo, sino también por su falta de incremento en ventas, a diferencia de Steve, en realidad un ex vendedor de autos, que ha logrado involucrarse de tal forma con sus vecinos que influye en sus vidas determinantemente.

La premisa es fresca e hilarante durante pocos minutos, después se torna rutinaria y finalmente aburrida e irrelevante. Cuando nos hemos acostumbrado a la treta de la familia Jones, poco nos importa ya su escandaloso engaño, pues viven un drama personal que es al que se le da más enfoque y que poco tiene de novedoso. Un irremediable enamoramiento, la muerte de alguien cercano y un par de decepciones amorosas no logran trascender a pesar de sucederle a esta familia única. En realidad, los giros dramáticos de los escritores Randy T. Dinzler y Derrick Borte bien podrían pertenecer a un programa de televisión cualquier de la última década.

Quizá lo más rescatable es el carisma del cuarteto protagonista. Demi Moore es totalmente creíble en su papel, y su edad ayuda a transmitir lo angustiante de vivir una vida del todo desapegada de lo personal. Duchovny se muestra dulce y sensible, deseoso del éxito profesional pero sin quitar el dedo del renglón de su verdadera felicidad, la cual ha evadido, como ahora ve más claro que nunca. Los hijos son personajes misteriosos, su edad nunca se aclara, pues aunque parecen adolescentes, es obvio que son un poco mayores, y es difícil comprender cómo han ido a dar ahí o qué buscan en la vida. Me perturbó un poco su situación. En cuanto a los vecinos, sólo destaca una pareja, interpretada por Gary Cole y Glenne Headly. Ellos catalizan la catarsis de los Jones de una manera artificial y forzada, pero enriquecen las escenas en que aparecen con exabruptos cómicos o dramáticos que funcionan bien. Por último, Ric Reitz, como otro “señor Jones”, es excelente hacia el final de la película. Su corta aparición fue lo que más disfruté, único momento en que lancé un par de francas carcajadas.

En conclusión, los Jones quizá engañaron a sus vecinos, pero a nosotros no: su película no es buena, por más que intente aparentarlo.

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Babettes gaestebud

Babettes gaestebud

Director
Gabriel Axel
Year
1987
Rating
4 stars
Reviewed by
Gon C Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Thursday, September 02, 2010

La escena central es la que da título a la película, “El Festín De Babette”, un banquete que ofrece la misteriosa joven francesa refugiada en un pequeño pueblo danés donde dos mujeres mayores, ambas solteras y devotas a la secta cristiana que fundó su padre, le dan asilo durante años para apoyarla tras su trágico exilio en tiempos de guerra. Es una escena que dura quizá la segunda mitad entera de la película, pero el espectador la consume con la voracidad de un exquisito festín. Las razones por las que se ofrece dicha cena, de unas diez personas aproximadamente, y cómo se llega hasta ahí, son deleitables y sería un pecado mencionarlas. Baste decir que uno de los festines más memorables de la historia del cine, al nivel del de Tom Jones (1963), diría yo, contiene tanto placer culinario como humano, en el sentido de las catarsis que se conjuntan en ese momento, de las dos mujeres mayores, su cocinera, un capitán que visita el pueblo después de décadas, y el pueblo en general.

El proceso de la película es muy simple. Se narran primero las historias de las dos mujeres que en su juventud eran las más hermosas y cautivadoras del pueblo. Su padre ultra religioso no quería que contrajeran matrimonio, pero al final fue decisión de ellas, tanto individual como conjuntamente, quedarse solteras para cuidar el legado de su padre y refugiarse en él al mismo tiempo. Sus flashbacks son historias que parten el corazón, pues ambas viven romances potenciales que se truncan por una u otra razón. En estas escenas, la actuación más memorable pertenece a Jean-Phillippe Lafont, uno de los hombres más claramente enamorados que he visto en pantalla.

Después se introduce a Babette (Stéphane Audran), mujer seria y melancólica, de quien poco se sabe excepto que ha perdido a su familia en Francia y ha debido huir. Consigue refugio con las dos mujeres, ya grandes, que viven para ayudar a los feligreses de su decreciente congregación. Por medio de Babette, que está siempre dispuesta a ayudar y tiene sorprendentes dotes de administración y organización, consiguen hacer sus labores sociales y religiosas con mucho mayor provecho.

A la hora de la cena, en ese majestuoso banquete que Babette ofrece por razones que no describiré aquí, se conjuntan, como he dicho, las culminaciones de todas las historias que se viven en la cinta. Desde el destino de la congregación hasta cada uno de los dramas personales, incluyendo uno hasta entonces desconocido, el de la protagonista, se obtiene la recompensa perfecta. La escena se filma con mucho énfasis en la comida pero tanto o más en las reacciones de quienes la consumen con placer tal que parecieran no haber experimentado jamás. En esta escena, el personaje más memorable es sin duda el interpretado por Jarl Kulle, hombre de mundo que mucho contrasta a sus comensales, y cuyas palabras dan perspectiva extraordinaria al evento. Del otro lado, los humildes feligreses hacen lo posible por rechazar el placer mundano que viven por medio de su sentido del gusto, pero les es imposible, y al finalmente aceptarlo, encuentran la armonía que tanta falta les había hecho.

La historia es pequeña, si se ve desde cierto punto de vista, pero inagotable si se ve desde otro. Fue escrita por el director, basado en una historia de Karen Blixen. Me impresiona que un evento pueda conjuntar la importancia de tantas vidas, sin palabras, con olores, sabores y combinaciones que jamás se olvidarán. Probé el banquete tanto como los personajes y quedé más satisfecho y enriquecido que nunca.

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Get your permanent avatar at Gravatar.com Merde wrote at 9/6/2010 6:33:03 PM:

¡Memorable!

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Inventario de mi cuarto 2.28 - $1,000,000

Posted by
Gon C Curiel a.k.a. Groucho
Article date
Monday, August 30, 2010



Mi cara aparece en el billete de un millón de dólares. A mucha honra.

Por cierto, esto lo hicieron afuera del Museo de Cera de la Colonia Roma, yo amaba ese museo, me parecía divertidísimo y en el sótano tenía su sección de horror que me fascinaba. Recuerdo que en esa ocasión fui con mi compañero Miguel Ángel Díaz Díaz, uno de mis grandes amigos de la infancia, cuyo rastro luego perdí, hasta encontrarlo en Facebook, donde lo hallé completamente pelón y con barba larguísima. Él también se tomó la foto para su propio millón de dólares, qué bueno que lo hizo en ese entonces, hoy en día su look iría en contra de lo que los estadounidenses querrían para tan importante billete.

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Get your permanent avatar at Gravatar.com Mandy wrote at 8/30/2010 10:27:25 AM:

Cosi! vales miiiii...ah no! vales un millón!

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Inventario de mi cuarto 2.27 - Tiburon

Posted by
Gon C Curiel a.k.a. Groucho
Article date
Thursday, August 26, 2010



Mi primo Bernardo, gran fanático de los tiburones, que le provocaban fascinación y pánico a causa de Jaws (1975), tenía en nuestra niñez uno como éste, que siempre le envidié. De viaje en Orlando, Florida, a mis ocho años, encontré un ejemplar idéntico en un supermercado y se convirtió en mi compra más memorable, qué souvenires de Disney ni qué nada. Tal era mi gusto por el tiburón de plástico, que lo traía en mis manos en el avión de regreso, en que una guapísima asistente de vuelo (le digo así pues creo que el término “sobrecargo” ya se unió a “aeromoza” en lo políticamente incorrecto) me pidió que se lo regalara. Lo dijo de muy buen modo y en inglés pero entendí perfectamente su intención y me encontré en un predicamento.

El dilema duró poco, no la volvería a ver y me arrepentiría toda mi vida de perder el tiburón. Le dije que no, rió y comentó algo a su compañera, supongo que “Este niño se hace del rogar”. Veintidós años después, reporto que la decisión fue correcta. Conservo el tiburón con gran cariño, por lo que, de habérselo dado, quizá hubiera vivido precozmente una historia como ésta: Inventario de mi cuarto 2.3 - Garfield vuelve a casa.

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Get your permanent avatar at Gravatar.com Merde wrote at 8/26/2010 7:01:46 PM:

¿Es neta que seguimos en tu clóset?

Ya pásate a la ventana... quiero saber que ves desde ahí.

:)

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Inventario de mi cuarto 2.26 - Coleccion de cine clasico y una porno

Posted by
Gon C Curiel a.k.a. Groucho
Article date
Tuesday, August 24, 2010



Durante mi adolescencia y gran parte de mi veintena, compraba el Tele Guía cada semana y me iba directamente a la programación del canal 11, donde cada día pasaban dos películas antiguas. Buscaba entonces en mi guía del crítico Leonard Maltin, que ya inventariaré, la película en cuestión, y si él la recomendaba, yo me programaba para grabarla. Esto lo hacía en una de estas videocaseteras. Después, cuando tenía tiempo, me sentaba a verla, grabándola simultáneamente en la otra videocasetera para quitarle los anuncios. Así formé mi colección de películas en VHS, ahora obsoleta, por cierto, entre otras cosas porque las videocaseteras, como se ve, están ya desconectadas y guardadas en el clóset.

Mi mamá conocía mi afición y, al compartir mi amor por el cine, que en parte ella me inculcó, estaba al tanto de las películas que yo grababa y procuraba verlas. A veces, sin avisarme, iba a mi cuarto y sacaba el casete donde sabía que yo había grabado algo el día anterior.

Sin entrar en detalles de cómo llegó ahí, narraré que en una ocasión, en un gran descuido, dejé un VHS con una película pornográfica dentro de la videocasetera. Cuando llegué a mi casa, mi mamá me dijo “¡Fui a buscar la película de Humphrey Bogart que grabaste ayer y me encontré una película porno!”, a lo que respondí descaradamente “Eso te pasa por no preguntarme antes de sacar el casete”. Fin de la historia.

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Get your permanent avatar at Gravatar.com PP wrote at 8/24/2010 1:42:48 AM:

Jajaja, q oso. Pero tenías toda la razón.

Btw, qué de cassettes VHS tuve que tirar yo, y mira que me quedé sin ver decenas de películas ahí grabadas, jaja.

Get your permanent avatar at Gravatar.com Ale M wrote at 8/24/2010 11:57:40 AM:

No puedo dejar de reír!! Pero me imagino que el peor oso lo pasó tu mamá! Jajaja qué buena anécdota!!

Por cierto, ¿qué hiciste con todos tus VHS los cambiaste a DVD o aún los conservas???

Get your permanent avatar at Gravatar.com Groucho wrote at 8/24/2010 12:00:29 PM:

¡Gracias por sus comentarios! Al igual que Pepe, tiré muchos, o más bien los regalé, pero me aseguré de tener esas películas en DVD. Los casetes con películas que no he visto ahí siguen, no sé para qué. =P

Get your permanent avatar at Gravatar.com CAP wrote at 8/24/2010 1:09:48 PM:

Y cuántas más tenías Gon?????

Get your permanent avatar at Gravatar.com Emanuele wrote at 8/24/2010 7:06:08 PM:

"narraré que en una ocasión, en un gran descuido, dejé un VHS con una película pornográfica dentro de la videocasetera. "

jajajajjajajjajajajajjajaj me imaginé la cara de tu mama cuando se dio con las escenas pornograficas jajajajajjaj me muero aajajajajjajaja
perdon es q no pude aguantarme con esa situacion y encima le distes una leccion de no buscar tus cosas sin tu permiso, AMONOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
bueno, me voy
besi

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Inventario de mi cuarto 2.25 - El asesino fue mi primo

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Gon C Curiel a.k.a. Groucho
Article date
Monday, August 23, 2010



El juego clásico de Clue en su edición limitada “Súper Detective” fue un regalo que nos trajeron los Reyes Magos a mi hermana y a mí en algún año de la década de los 80s. Se convirtió en todo un clásico de nuestra infancia, invaluable juego que conservo como una de mis más preciadas pertenencias por los grandes ratos que pasé jugándolo. El tablero tiene más cuartos de lo acostumbrado y también hay más sospechosos y armas, de ahí el “Súper Detective”.

Dentro de la caja, conservo también el tablero del Clue mexicano, “¿Quién… es el culpable?”, conocido coloquialmente como “Quién”. Es ese juego en realidad el que más recuerdo de mi infancia, el que más jugué y el que más me divirtió. Entre otras cosas, el concepto de los pasadizos secretos despertaba mi imaginación y me hacía simular que los había en mi casa.



En una ocasión, mis primos y yo escenificamos el juego. Asignamos los papeles de sospechosos a cada quién y repartimos cartas, pero cada turno era dialogado como si fuéramos en verdad los sospechosos metidos en la mansión de la víctima. Mi casa era la mansión y cada cuarto tenía su papel, y nos transportábamos a las habitaciones, cada número del dado era un paso y las armas eran objetos que las asemejaban. La investigación se puso interesante, nos metimos en los roles, sospechábamos de nosotros mismos y temíamos ser el culpable. Cuando alguien anunció que sabía quién había cometido el crimen, lo hizo aprensivamente, pues se trataba de uno de nosotros. Su hallazgo fue acertado y con gran decepción anunciamos a mi primo, que hacía las veces de chofer, que lo remitiríamos a las autoridades. Juro que su arrepentimiento de ser un asesino fue la cosa más genuina que presencié en un juego en mi vida entera.

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Get your permanent avatar at Gravatar.com Merde wrote at 8/26/2010 7:20:57 PM:

Grou, igual y por ahí tienes un juguete que fue mi favorito una Navidad... era una caja como de zapatos pero mas grande con un hoyo en cada lado por donde metías la mano, tomabas un pequeño objeto, y antes de sacar la mano adivinabas que era. Ganaba quien tuviera mejor sentido del taco.

Mi hermano, dos años mayor que yo, fue ampliando la dificultad metiéndole todo tipo de enseres. Lo disfrutamos mucho, no recuerdo que pasó con él pero en mi cóset, no está.

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Inventario de mi cuarto 2.24 - El vapor de la muerte

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Gon C Curiel a.k.a. Groucho
Article date
Tuesday, August 17, 2010



El ventilador es irrelevante en realidad. Me lo regaló mi mamá hace pocos años para combatir un poco el gran calor que siempre se ha encerrado en mi cuarto, pero creo que nunca lo he usado. Me acostumbré a este calor que empeora cuando prendo televisión, DVD, sistema de audio surround, computadora, etc.

Lo único que alguna vez contrarrestó el gran calor de mi cuarto fue el humidificador que se me instaló, ¿qué será?, en 1992, a mis 12 años, cuando me dio neumonía. No recuerdo haberme enfriado, pero habíamos ido a comprar el árbol de Navidad poco antes y me dio una gripa de la que no me recuperé en semanas. De tal empeoramiento, me revisaron y me diagnosticaron neumonía. Viví en encierro las siguientes semanas, tal vez un par de meses, con dosis triple de inyecciones al día y muchos cuidados que incluían al humidificador. Quizá por estar al borde de la muerte, pues eso oía decir a mi tío el doctor y a mi papá, conservo un recuerdo memorable de ese tiempo. No me sentía mal, no tenía que ir a clases y quizá serían mis últimos días, así que me dediqué a disfrutarlos sin hacer nada.

No hacer nada puede ser desesperante, pero eso hice esos días, nada, quizá leer un poco, no sé ni qué cosas, tal vez comics, no lo recuerdo, seguramente ver televisión, comer mucho, dormir cuando quisiera, en general permitiéndome no hacer nada provechoso. Nunca más me he dado esa licencia.

El vapor del humidificador era refrescante y relajante, mi fiel compañero en esos momentos. El olor del vapor denso aún me recuerda esos felices días. Ojalá que si muero por enfermedad, mis últimos tiempos sean así: rodeado de seres queridos, en paz, sin la sensación de haber dejado cosas sin hacer. Eso es estar resignado a morir.

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Inventario de mi cuarto 2.23 - Locura no actuada

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Gon C Curiel a.k.a. Groucho
Article date
Monday, August 16, 2010



Conservo este sombrero de la boda de una prima de Guadalajara. Me lo puse y empecé a bailar alocadamente con el gesto más desquiciado que encontré en mi ser, como se aprecia en la fotografía de abajo. No fue difícil aparentar enloquecimiento. No aparentaba gran cosa.

Para ese viaje, había roto barreras. Había llevado a la ciudad a mi novia con quien vivía, lo cual era motivo de escarnio familiar, pues nos hospedamos juntos en un cuarto de hotel, como nos resultaba natural, pero a ellos no. Respetuosamente, mi familia ultra religiosa no dijo nada, al menos que yo supiera, pero era un gran paso sin precedentes que seguramente incomodó a más de uno. Ella y yo debíamos estar juntos en eso, pero no fue así.

Aunque tuvimos grandes momentos solos, durante el viaje, el tema familiar la devastó. Quería aceptación, deseaba aparecer en todas las fotos del recuerdo, ser reconocida como parte de la familia, como mi esposa sin serlo, y argumentaba que ya vivíamos juntos, que qué más querían, y aunque yo le explicaba que justamente era eso lo que más nos descalificaba a los ojos de mis parientes, no podía soportarlo y me echaba toda la culpa a mí, me reclamaba, no me dejaba estar en paz. A la mitad de la boda, en medio de una de las peleas, salió del salón, disgustada, y yo me fui a la pista y bailé con mi familia, olvidé todo, quise negar que quienes pensaban que mi relación era mala, tenían razón, aunque por otras razones; quise olvidar que estaba de acuerdo con quienes no la querían en las fotos del recuerdo, con el argumento de que no duraríamos para siempre.

De hecho, duramos muy poco tiempo más, pero ese momento de locura, capturado con tan buena puntería, permaneció conmigo, en forma de sombrero, hasta ahora, y en forma de recuerdo, para siempre.



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Get your permanent avatar at Gravatar.com Merde wrote at 8/16/2010 11:28:48 AM:

¡Grou no manches!

Entre "Perfiles Inmortales" y esta historia, desempolvaste recuerdos escondidos en lo mas profundo...

¡Ay, que paz saber que no soy la única!

Jajajaja, que risa tu cara....

Get your permanent avatar at Gravatar.com Groucho wrote at 8/17/2010 12:41:20 PM:

Jajaja, muchas gracias Merde, sí se siente uno menos solo.

Cabe decir que aunque al narrar mis historias exalto lo que los demás hicieron, es mucho lo que yo he hecho mal. En este caso, por ejemplo, la relación caótica era de los dos lados. Espero que no se malinterprete.

Get your permanent avatar at Gravatar.com BV wrote at 8/17/2010 3:21:29 PM:

Amé la foto!!!! jajajaja La historia es intensa pero la foto ....es la onda! =)

Get your permanent avatar at Gravatar.com Merde wrote at 8/18/2010 5:35:09 PM:

Yo sé Grou... yo sé.

“¿Y quién se atreve a decir que mi corazón es una locura? ¿Y quién se atreve a decir que mi corazón no es una locura?”
(Pequeña locución de una gran película).


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