Review

Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 1

Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 1

Director
David Yates
Year
2010
Rating
3 stars
Reviewed by
Gon Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Sunday, December 05, 2010

Llegando al final de la saga, cuando las cosas se han puesto más que graves para el mundo de los magos, el relato de Harry Potter deja de ser el juvenil y alegre cuento de jóvenes brujos tomando lecciones de hechicería y vislumbrando un temido pero no inminente destino lúgubre, para convertirse en la peor de sus predicciones hecha realidad, un mundo sometido por la maldad de Voldemort donde nuestro joven héroe se ha convertido en el más buscado de los criminales.

La serie fue cambiando de tono en la medida en que los personajes fueron creciendo. La autora J.K. Rowling describió los siete años de escuela que Harry y sus amigos cursaron hasta que este tuvo que enfrentar a su archienemigo, año en el cual la escuela ya no era un lugar amistoso, al igual que el resto del mundo de los magos. El libro, que generó una expectación sin precedentes, cumplió las expectativas de algunos y desilusionó a otros, y a muchos simplemente los dejó con el triste sentimiento de tener que despedirse de tan amados personajes.

Yo fui uno de los insatisfechos con el resultado final, no porque el tono cambiara o porque no cumpliera con lo que la historia merecía, sino porque el contenido me pareció un tanto vano, acaso hueco, alargado en cientos de páginas pero sin una sustancia que lo mantuviera a flote a todo lo largo. La primera adaptación cinematográfica del mismo, pues fue partido en dos partes, confirmó mi sentir: es entretenida, emocionante, espectacular, y hueca.

Harry está harto y cansado de ser el centro de atención del villano más grande del planeta, pues sabe que serlo arriesga a sus amigos, y decide huir de estos para encontrar por su cuenta los pedazos del alma de Voldemort, los horrocruxes, para destruirlos y así terminar de una vez por todas con quien asesinara a sus padres. Sus amigos inseperables, Hermione y Ron, descubren su huida y deciden acompañarlo, no sin antes prepararse con algunos artefactos que los ayudarán a subsistir. En su camino, libran muchos peligros mientras investigan el paradero y significado de los horrocruxes, a la vez que son buscados por los mortífagos que siguen su rastro a cada paso, aunque jamás sospechando los lugares tan obvios a los que de pronto deciden meterse.

Esta séptima película destaca entre todas las adaptaciones de Potter por ser la más espeluznante y movida, al no tener escenas que interrumpan el ritmo, tales como aquellas en que los personajes tomaban alguna clase o se entrevistaban largamente con algún personaje. En cambio, el guionista veterano de la serie Steve Kloves y su director David Yates se enfocan esta vez en la acción para asegurarse de que estaremos al borde del asiento, si bien no dándonos suficiente información para alimentar lo que debería ser —y es, en el fondo— nuestro verdadero interés.

Cuando la historia finalmente revela secretos o datos relevantes, resulta un tanto anticlimático al ser a veces difícil de entender y otras poco interesante. Esto se debe en parte al texto de Rowling, que saturó de información sus novelas al grado de que incluso al leerlas había que hacer memoria, releer fragmentos de los tomos anteriores o consultar alguna enciclopedia online de Potter que los admiradores de hueso colorado se encargaron de mantener.

La fuerza dramática se pierde al transferir el texto a guion cinematográfico, por lo que Kloves se asegura de crear su propia atmósfera, con éxito moderado. Por ejemplo, hay una escena en que Harry y Hermione bailan en la mitad de su tristeza, apenas dejando asomar una sonrisa; si esta escena estaba en el libro, no la recuerdo, pero aunque haya estado, no significaba tanto como aquí, donde lo que más nos importa son los sentimientos a flor de piel de los personajes que acompañamos, no tanto su investigación o el resultado de sus travesías. En otro emocionante momento, un horrocrux nos permite ver a Harry y a Hermione enredados en un acto pasional, además de generar la ilusión, tan esperada por los fans, de desnudez en ella. Un ejemplo más es la historia de Dobby, a la que se le ha dado especial énfasis para crear un final falso para la cinta, ya que se ha partido a la mitad, en mi opinión gran fracaso de desenlace por no ser Dobby de ningún modo un personaje que nos importe tanto.

La ventaja es que los tres principales siguen siendo adorables y con una química indeleble. Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint están cerrando con broche de oro las interpretaciones que les dieran fama internacional, y como siempre, Grint destaca en la comedia y Watson en la perspicacia, apoyando a Radcliffe, el más débil de los tres. Aparte de ellos, el elenco multiestelar sigue siendo impresionante y crece cada vez más. Es una verdadera lluvia de estrellas.

La producción ameritaba todos los valores que el dinero pudiera comprar y da gusto ver que se da tan buen uso de ellos. Las locaciones, los escenarios, la fotografía de Eduardo Serra, la música de Alexandre Desplat, los efectos especiales y todo lo demás siguen siendo de primer nivel. En cada ocasión, vuelven a transportarnos a ese mágico mundo que a veces se ve tan anhelable y otras tan detestable. Cuando Voldemort, interpretado por Ralph Fiennes, se ve tan seguro de sí mismo, da gusto recordar que todo eso no es real.

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Comments

Get your permanent avatar at Gravatar.com PP wrote at 12/5/2010 10:51:35 PM:

Esa escena de baile, en efecto, no está en el libro. Se le ocurrió a los escritores y contaron con la aprobación de Rowling. Un gran acierto desde mi punto de vista.

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