Review

Pink Floyd The Wall

Pink Floyd The Wall

Director
Alan Parker
Year
1982
Rating
4 stars
Reviewed by
Armando Castil Rosell a.k.a. Manye
Review date
Saturday, January 01, 2011

Este 19 de diciembre tuve el placer de asistir al segundo de los tres conciertos que ofreció el mítico fundador de Pink Floyd, el inglés Roger Waters, de su gira mundial “The Wall Live” en la Ciudad de México, donde dejó su calidad y mensaje a todos los que pudimos asistir. Esto me llevó de manera obligada a volver a ver la película Pink Floyd The Wall (1982), basada en el álbum de Pink Floyd “The Wall” (1979), dirigida por el gran Alan Parker y con un guion del propio Waters. La película nos muestra la vida de un rockero mentalmente decadente que ya no puede soportar las presiones sociales y sobre todo no puede resolver su atribulado pasado lleno de decepciones, soledad y golpes de autoridad, lo que lleva a su inflado ego a desmoronarse en un cuarto de hotel que ocupaba en una de sus giras.

La película, de diálogos escasos, tiene como hilo conductor las canciones del álbum “The Wall”. Inicia mostrándonos a Pink (Bob Geldof) en su cuarto de hotel, abatido en un sillón y probablemente drogado. Pink empieza a alucinar de su pasado y las alucinaciones lo llevan a recorrer su vida, afectada principalmente por la ausencia de su padre que muere en la segunda guerra mundial peleando para Inglaterra. La ausencia de esa figura paterna, el reclamo al imperio británico, la sobreprotección de su madre, el abuso de autoridad en su escuela y la infidelidad de su esposa son las causas de que la vida de Pink se esté hundiendo y él construya esta pared virtual para aislarse del mundo.

La película no podría contarse sin las animaciones verdaderamente magistrales de Gerald Scarfe, que ilustran perfectamente la constante tristeza que busca expresar la historia además de que le dan otra dimensión al filme y embonan de manera genial con la música, no por nada la animación de las flores en la canción “Empty Spaces” o "What Shall We Do Now?" (así le llaman a la versión extendida de la canción en la película) es de las más emblemáticas, y al pensar en Pink Floyd The Wall, es la primer imagen que se me viene a la mente. Las animaciones de los martillos que dominan al mundo, el bombardeo sobre Inglaterra y toda la secuencia de “El Juicio” (“The Trial”) son animaciones de una riqueza simbólica destacable logrando expresar lo caótico y desahuciado que se tornaba el sentido de la vida de Pink.

Después de ser llevado casi inconsciente y lleno de gusanos a cantar a un concierto, Pink se convierte en todo lo que él odia y se visualiza enfundado en traje militar dando un discurso fascista que nos muestra la paradoja de cómo te puedes sentir tan mal a pesar de estar haciendo lo que más te gusta, ya nada lo hace feliz por lo que sentado al lado de un retrete con extraños restos espera su “juicio”. Acusado de mostrar sus sentimientos, es sentenciado a afrontar la realidad tal cual es y convivir con sus pares, lo cual hace explotar el muro, dejando quizá un mensaje esperanzador al final aunque este lo puede interpretar cada espectador como mejor le parezca.

DE SALIDA…
¿Qué hace a esta película inolvidable? Aparte de que se basa en uno de los discos más vendidos en la historia de la música (Lugar 46 según forodvd.com), pienso que la inexplicable pero acertadísima elección de Bob Geldof para el papel de Pink redondea este filme que todos los fans de Pink Floyd hemos hecho de culto y de protesta. Llevados por el hartazgo de ser manipulados, la película finalmente es un mensaje de paz que sigue vigente de generación en generación.

CriticSociety en Twitter | CriticSociety en Facebook

Share on Facebook | Share on Twitter

Permalink

Comments

New comments are temporarily disabled