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Orphan

Orphan

Director
Jaume Serra
Year
2009
Rating
2.5 stars
Reviewed by
Gon Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Thursday, October 29, 2009

Tardé un buen rato en entender de qué iba a tratar la película que estaba viendo. No había visto más avances que el póster, que mostraba a “Esther” con gesto más bien malicioso y afirmaba que algo extraño sucedía con ella, y suponía que la niña podía estar dotada de poderes diabólicos o ser una psicópata o acarrear mala suerte o guardar un oscuro secreto. Cuál de estas opciones resultó la buena es algo que no revelaré, pero dos cosas son ciertas: que la historia tarda bastante en revelarlo, y que cuando lo hace, resulta impactante.

Desafortunadamente, esa tardanza no es sólo para revelar el motivo por el que Esther hace lo que hace, sino para que pase algo emocionante, cualquier cosa, lo que francamente hace que la primera mitad sea tortuosa, no por horrenda sin por aburrida. Sólo nos dan uno que otro susto, y todos sin consecuencia, todos engaños baratos para hacernos creer que el horror ha llegado, y mantener el suspenso, pero a la tercera nos pierden porque ya no creemos que vaya a pasar algo.

La historia que se desarrolla es la de unos padres que han vivido en la tragedia derivada aparentemente del alcoholismo de ella. El drama familiar parece fuera de lugar en lo que esperamos sea una película de terror o de horror o de suspenso, pero juega un papel importante en la trama y es tomada en serio por sus protagonistas, Vera Farmiga y Peter Sarsgaard, lo que ayuda.

Sarsgaard me cae mal. Independientemente de lo que me ha logrado convencer en sus papeles o no, siempre me ha caído mal por su gesto indiferente y desdeñante, y por su aparente somnolencia de ojos a medio abrir. Aquí fue peor todavía porque su papel es del esposo que pretende apoyar a su mujer pero desconfía de ella. Cuando las cosas se ponen difíciles para Kate y él no le cree, odiarlo me resultó conveniente. Tal vez los que lo eligieron para el papel tenían la misma opinión que yo. Farmiga, en cambio, es fantástica; sus reacciones ante los extraños eventos que la rodean y su impotencia debido a la desconfianza que todos le tienen es magnífica.

Entrando un poco más en la historia (pero no en el secreto de la trama), cuando Esther, la hija adoptiva de Kate y John, empieza a comportarse extrañamente, se crea entre ella y Kate un vínculo intenso e intrigante. Una sabe que la otra tiene negras intenciones y ésta se ocupa en sabotearla para defenderse. Casi todo lo que pasa entre ellas está en sus cabezas, en sus palabras y en sus sospechas, y esto resulta mucho más apasionante que las acciones malévolas de la pequeña, tan burdas que bien podrían estar ahí para satisfacer a quienes sólo encuentran satisfacción cuando hay fuego, sangre y gritos de horror.

La niña, interpretada por Isabelle Fuhrman, resulta del todo odiosa pero es creíble cuando pretende ser encantadora, cosa que habla maravillas de la actriz. La cosa se pone tan fea hacia el final que me siento preocupado por el destino laboral de la pequeña histrionisa. ¿Quién va a contratarla para interpretar a una niña buena? Espero que consiga convencer en otro tipo de papel, porque un estereotipo podría resultarle funesto, ya que sus habilidades son obviamente más amplias.

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Comments

Get your permanent avatar at Gravatar.com PEPE wrote at 10/29/2009 9:47:17 PM:

Qué risa lo de que Sarsgaard te cae mal, tienes razón en cuando a la expresión de indiferencia y ojos a medio abrir que siempre carga, jaja, pero es buen actor. Y este año trae una de las películas más fuertes para premios: An Education, así que ya veremos.

Ah y Farmiga es fantástica en todo lo que hace, me encanta.

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Inglourious Basterds

Inglourious Basterds

Director
Quentin Tarantino
Year
2009
Rating
3.5 stars
Reviewed by
Gon Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Wednesday, October 28, 2009

Para bien o para mal, o más bien dicho, para mejor o para peor, las películas de Quentin Tarantino son siempre un placer. Es difícil no disfrutar una película hecha por un amante del cine, tan obsesionado en demostrar su amor que se encuentra por un lado obligado a reproducir lo que más admira y por otro ansioso de generar una obra propia. El resultado es, a veces más obviamente que otras, un gran homenaje compuesto de muchos homenajes, y siempre, una obra original y extraordinaria.

Este cineasta es en parte un creador admirable y en parte un frustrante desperdicio; ha visto tanto y lo ha absorbido con tal entusiasmo que podría generar muchas más cosas de altísima calidad pero se queda corto. Probablemente porque su mente brillante necesita estructuras externas y casi no las obtiene, produce poco y cada vez menos, y es a veces tan experimental que desconcierta. Si no lo obligaran a entregar, tal vez jamás lo haría; se quedaría trabajando y trabajando sobre la misma cosa, dándole vueltas y vueltas hasta su utópica satisfacción. Entiendo que trabajó en el guión de Inglourious Basterds durante más de diez años, y sus productores, los hermanos Weinstein, tuvieron que ponerle un alto, una fecha límite para entregar el producto a proyectarse en el Festival de Cannes de este año, y sólo así pudieron terminar con lo que seguramente no satisfacía al autor, no porque no le gustara lo que había hecho (es seguro que es fanático de cada palabra que escribe) sino por todo lo que faltaba, todo lo que aún podía incluir en su historia. A Tarantino le va bien ese dicho de “tanto que hacer, tan poco tiempo”.

Asimismo, alguien tiene que callarle la boca. No a él, que es famoso por hablar a toda velocidad y con tanta pasión que torna cualquier tema apasionante, sino a sus personajes, sucesores de los de Reservoir Dogs (1992) y Pulp Fiction (1994), a los que tampoco les paraba la boca pero no dejaban de decir cosas de alguna forma irresistibles, interesantes o simpáticas. Los de las últimas películas de Tarantino —su mitad de Grindhouse (2007) e Inglourious Basterds— hablan por hablar, lo hacen demasiado y casi no entretienen. Muchas escenas caen en lo tedioso por culpa de ello, se hacen pesadas e interminables y no progresan ni a la historia ni a los personajes. La película pierde mucho por eso y es una lástima, porque la obra de Tarantino ya no es como antes, ya no es el diálogo lo que la protagoniza, ahora hay mucho más a lo largo y ancho, y él no parece percatarse.

También, y esto es más bien un defecto de las películas de Tarantino por ser suyas, es decir, no veríamos tal defecto si fueran óperas primas de alguien más, todos sus personajes parecen sabelotodos ávidos de demostrar su interminable conocimiento sobre cualquier tema, hacerse los listos o los chistosos, o superar en elocuencia al de junto. Hace años, esta forma de dialogar daba a sus personajes mucho carácter; ahora, los hace insoportables.

Como tiene cosas malas, tiene cosas buenas; muchas más de ellas. Como ya dije, y no es que lo diga yo, sus películas son únicas y originales. Desde el principio se desarrolla un homenaje a los westerns de spaghetti situado en la Francia ocupada por los Nazis, con música de fondo de Ennio Morricone (de alguna de esas películas) y tomas deliberadamente lentas y llenas de suspenso como las de la mejor tradición italiana. La sensación que provoca cada toma, mientras la tensión crece, es la misma que generan las obras anteriores de Tarantino, la de estar en la experiencia, vivirla, y esto lo logra enfocándose en todo tipo de detalles: un vaso de leche, por ejemplo, no porque el vaso sea lo crucial (como en la toma más famosa de Suspicion (1941) de Hitchcock) sino porque así pasa en la vida real: cuando las cosas se ponen difíciles, sobre todo cuando se ponen horrendas, nos fijamos en cualquier objeto que está a nuestro alrededor, a veces en el más irrelevante, y lo grabamos en nuestra memoria como sinónimo de la experiencia inolvidable.

De ahí en adelante se elabora la historia de un grupo de forajidos estadounidenses dedicados a cazar y asesinar Nazis, liderados por el Teniente Aldo Raine (Brad Pitt). Asimismo, en paralelo, una joven francesa judía, Shoshanna (Mélanie Laurent), establece un cine donde proyecta, al no tener más remedio, tales películas de propaganda nazi como la famosa Triumph des Willens (1934).

Estas dos historias progresan hacia un mismo final climático y literalmente explosivo que separa a la obra de Tarantino no sólo de todas las otras películas de guerra y de Nazis y de la Segunda Guerra Mundial, sino de la realidad. Es este atrevimiento de Tarantino, el de establecer su propio nivel de realidad, el que da a su película una fuerza extraordinaria y una voz única que casi invalida las protestas de quienes consideran, por ejemplo, que en su guión retrata a los judíos con tanta sangre fría como la de sus enemigos acérrimos; su historia es una caricatura de los personajes involucrados en la contienda (Aliados, Estadounidenses, Judíos, Nazis, Hitler) y a todos les da duro, no perdona a nadie, no porque los crea merecedores de crítica sino porque los hace suyos, son ahora sus personajes, su creación, y como tal se comportan de forma Tarantinesca, y no hay nada de malo en ello.

En ese sentido, dando rienda suelta sobre todo a la vulgaridad e informalidad de la representación estadounidense en las guerras del mundo, Brad Pitt obtiene un personaje que le va a la perfección: el del gringo inculto que muere de risa ante la brutalidad y no conoce ni quiere conocer el protocolo; no es el estereotipado militar estadounidense que resulta asqueroso de tan informal: al contrario, es simpatiquísimo por la forma tan desconocedora pero tan entregada en que lucha por sus objetivos.

Del otro lado está el que quizá sea el Nazi más inteligente de la historia fílmica, el único que recuerdo que no vela en lo más mínimo por los ideales de su Reich, sino por su propia conveniencia; el Coronel Hans Landa es uno de los mejores personajes jamás creados por Tarantino, y el políglota Christoph Waltz es perfecto para interpretarlo, no sólo por su capacidad multifacética sino por su porte y simpatía que lo hacen tan escalofriante como hilarante.

En general, las imágenes, el diseño de producción, la dirección, la edición y la música son un deleite en esta película. Quizá son, en conjunto, lo mejor de Tarantino. Su guión, sin embargo, es más divertido que perfecto, más atrevido que revolucionario y más ocurrente que ingenioso. No puedo evitar mencionar que, tras leer que el director aseguró durante años que ésta sería su obra maestra, intuyo que el diálogo cerrador que así lo declara (“Creo que ésta es mi obra maestra”) es una voz que parece de Brad Pitt pero es en realidad de Quentin Tarantino. Estoy lejos de estar de acuerdo; Pulp Fiction (1994) es y seguirá siendo por siempre la que merezca ese título.

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Comments

Get your permanent avatar at Gravatar.com Anonymous wrote at 10/28/2009 11:34:58 PM:

Inglourious Testing.

Get your permanent avatar at Gravatar.com Anonymous wrote at 10/28/2009 11:47:33 PM:

Try and beat me, spammers!

Get your permanent avatar at Gravatar.com DB wrote at 10/29/2009 1:10:18 PM:

hey Groucho! me encantó tu crítica. Es muy acertada.
La actuación de Waltz es un deleite extremo.
Y Brad Pitt vuelve a mostrarse como un actor muy cumplidor.
¿Por cierto, en algún momento se sabe pq tiene esa cicatriz?
abrazo

Get your permanent avatar at Gravatar.com Groucho wrote at 10/29/2009 1:39:36 PM:

Gracias DB... No, nunca se sabe, lo cual lo hace más interesante.

Get your permanent avatar at Gravatar.com PEPE wrote at 10/29/2009 9:52:59 PM:

Maravillosa crítica para una maravillosa película. ¡SOY FAN!

Concuerdo contigo en su mayoría, a Tarantino se le puede llegar a pasar la mano con las escenas de diálogo aunque así como puede todavía crear alguna brillante (como la secuencia inicial de la que Hitchcock estaría orgulloso) también le pueden salir largas y algo tediosas (como la escena del bar).

Aún así, nadie como Tarantino... escena tras escena es impredescible, maravilloso, rompiendo reglas, haciendo homenajes, cerrando el ojo a la audiencia, metiendo narración, cambiando la historia, mostrando personajes entrañables, escogiendo actores "against-type", filmando comida para provocar sentimientos escalofriantes, fusionando música y utilizándola en su máxima expresión. Es único y no lo sé, pero para mí quizás sí sea ésta su mejor película. Digamos que la pongo al mismo nivel que Pulp.

Christopher Waltz, por cierto, maravilloso. Ver su actuación es un verdadero placer, un villano que pasa a la historia al instante. Y Pitt también luciéndose en un personaje seriocómico que funciona muy bien.

¡Enhorabuena!

Get your permanent avatar at Gravatar.com Gonzo wrote at 11/5/2009 1:53:23 PM:

¡Excelente crítica! Muy acertada bajo mi punto de vista, bien escrita.

Get your permanent avatar at Gravatar.com Strika wrote at 11/5/2009 10:14:30 PM:

Excelente crítica.

No había visto de esa forma lo del diálogo que cierra le película, pero ahora que lo dices creo que tienes razón. Supongo que más que Aldo Raine era Tarantino quien hablaba. No sé si sea su obra maestra, pero sí creo que es una de sus mejores películas que condensa mucho de lo que es Tarantino: sus obsesiones, sus leitmotiv, sus homenajes, etc. (Además tampoco podría decir cuál es su mejor película, ¡¡pues soy fan de Pulp Fiction, pero también de Perros de reserva y más aún de Kill Bill!).

Es cierto, se repite un poco Tarantino y eso puede cansar a algunos, pero a mí que soy fan no me cansa, sino todo lo contrario, me encantan esos guiños que nos hace a los espectadores.

En lo que sí estoy de acuerdo es en que a veces se pasa de la raya con los diálogos. Por ejemplo, creo que la secuencia en el sotano de la taberna, aunque muy buena, es extremadamente larga y monótona podría haberla hecho un poco más corta.

Como todos, coincido en que Christoph Waltz es una revelación y realmente su actuación es extraordinaria.

En fin, a mí me encantó la película y como dije en el FB ya tengo ganas de verla otra vez. :)

Get your permanent avatar at Gravatar.com Groucho wrote at 11/18/2009 2:12:33 PM:

Gracias a todos por sus comentarios!

Get your permanent avatar at Gravatar.com Javier wrote at 2/25/2010 2:06:41 PM:

Ya lei las nuevas, lo malo es que no he visto ninguna como para hacer mi tradicional comentario negativo.
Sobre ésta en particular te puedo decir que, aunque me gustó, hay algo que me dejó un mal sabor de boca y por lo que me han platicado no soy el único, este detalle es mas bien un problema de publicidad y no tanto de la película en si (que tampoco es una maravilla, como muchos opinan), me refiero al hecho de que te venden una película sobre "un grupo de forajidos" pero a últimas desaparecen gran parte de la película, en lugar de ver que es lo que hacen esos señores, que muchos fuimos a ver, nos plantan la historia aparte de una chica que salió corriendo llena de lodo a hacerse de un cine modesto, pero no por ello barato y menos en tiempos de guerra (creo que no soy el único que piensa que la historia de que lo heredó es falsa), pero bueno si en 3 años crece tan rápido, tal vez se alimentó de habichuelas mágicas y de paso robó un par de huevos de oro y con ellos compró el changarro, habrá que preguntarle a Mr Taradino.
Muchas lagunas he encontrado pero reconozco que aunque tiene sus momentos de tratamiento Ludovico vaya que entretiene.
Moralejas: la guerra es maravillosa, la violencia divertida y hasta el oficial nazi más encantador, refinado y culto tiene sus momentos de estupidez. Saludos

Get your permanent avatar at Gravatar.com Groucho wrote at 2/26/2010 11:49:50 AM:

Jajaja, qué buen comentario, gracias, reí mucho con "Mr Taradino" y con las habichuelas mágicas y los huevos de oro. No tenía idea de lo que dices porque felizmente no veo nada de publicidad antes de las películas, y esto demuestra que hago bien... Qué mal que resulte engañosa. Yo la disfruté pero jamás como para considerarla una gran película.

Sigo estudiando pero de nuevo procuraré aplicarme para escribir más críticas, un saludo!

Get your permanent avatar at Gravatar.com Javier wrote at 2/26/2010 12:32:24 PM:

Perfecto ya somos dos en esto del estudio, tengo que echarle más ganas porque cada vez que releo mis comentarios les encuentro errores jajaja. Saludos

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Dorothy Mills

Dorothy Mills

Director
Agnès Merlet
Year
2008
Rating
2.5 stars
Reviewed by
Gon Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Thursday, October 22, 2009

Hasta ganas me dan de hacer un blog de títulos mal traducidos, porque éste, Dorothy Mills, convertido en Dorothy Mills: el Exorcismo, de verdad me indigna, ya que el filme nada tiene que ver con un exorcismo, ni se menciona o sugiere ese controversial procedimiento en la trama, aunque en cambio consigue atraer a las audiencias aún afectadas por uno de los sucesos ficticios más horripilante de la historia fílmica, el de The Exorcist (1973). Menos me indignan ahora tales atrevimientos como convertir a Jerry Maguire (1996) en Jerry Maguire: Amor y Desafío. De cualquier manera, atraído (en pareja) por ese título, entré a ver lo que pensé que sería algo similar a The Exorcism of Emily Rose (2005), pero con alguien llamado Dorothy Mills en su lugar.

No lo es. En cambio, la historia evoca a una de mis favoritas, The Wicker Man (1973), en que el horror es el de los pueblos del Reino Unido aislados de la sociedad por el agua a su alrededor, es decir, que están en una isla y que tienen su propio gobierno, su autonomía extrema, sus creencias, sus mitos, sus supersticiones y sus oscuros secretos. La diferencia es que en The Wicker Man no parecía haber ningún desbalance dentro de esa sociedad; sólo los externos encontraban tal submundo asfixiante. En Dorothy Mills, en contraste, se explora el caso de que alguien esté descontento o sea distinto y sufra las consecuencias. Este caso no es el de la propia Dorothy, cuyos males —similares a los del trastorno de identidad disociativo o “personalidad múltiple”— son aceptados por su gente que hasta les encuentra un uso práctico, sino de la gente a la que Dorothy encarna, jóvenes víctimas de una antigua injusticia que ahora aparentemente reencarnan en los episodios en que Dorothy, una inocente joven, abandona su ser y parece poseída por quienes murieron y aún tienen algo que decir, o que hacer.

La visión externa tan necesaria es la de Jane Van Dopp (Carice van Houten), cuya investigación psicológica pretende ayudar a entender por qué Dorothy, en un episodio de aparente posesión, maltrató a un bebé que cuidaba. El encuentro con Dorothy recuerda a las entrevistas con la legendaria Sybil (su nombre real era Shirley Ardell Mason), que tenía tantas personalidades como aflicciones en su pasado. Sin embargo, el extraño caso de Dorothy Mills toma un rumbo inesperado cuando resulta que al menos una de sus personalidades está “basada” en alguien real, en una prima suya que murió en un accidente tiempo atrás. Intrigada, Van Dopp investiga ese caso y empieza a desenterrar a los muertos, por decirlo así, proceso en el que encuentra que si se es un personaje externo en una isla inglesa autónoma, es mejor huir despavoridamente.

El resultado es poco memorable pero tiene buenos momentos y es interesante. Sin embargo, la actuación de la actriz que hace de Dorothy, Jenn Murray, merece atención especial; es prodigiosa, capaz de interpretar a una niña de 5 años tan bien como a una adolescente seductora como a una muchacha asustada como a un joven protector como a uno agresivo y rencoroso. El horror viene de dentro de ella y Jenn nos lo transmite intacto. Si ésta es por algo una buena película, es por ella; veamos qué hace después.

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Drag Me to Hell

Drag Me to Hell

Director
Sam Raimi
Year
2009
Rating
3.5 stars
Reviewed by
Gon Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Wednesday, October 21, 2009

Si el concepto del cine es entretener, y creo que lo es, o debería serlo, Drag Me to Hell es un gran exponente de este medio. Es entretenimiento puro y duro, en todos sentidos, sin mesura, excesivo incluso, pero exactamente medido para no pasarse de la raya y convertirse en algo insoportable, al menos no en su resultado general. Es horror, humor, aventura, suspenso, drama, romance, todo, y es como un sueño hecho realidad para mí, porque explota en todos esos sentidos a una de las actrices jóvenes que más admiro, Alison Lohman, quien me fascinó desde Matchstick Men (2003). Su personaje pasa por tantas cosas tan horribles que es una maravilla verla no perder el control, sino enfrentar a cada paso los retos extraordinarios que se le presentan. Qué mejor que esta actriz dulce y tierna interpretando a un personaje fuerte y decidido sin exageración, es la ideal combinación, lo mismo que el guión y la presentación de la cinta, tan compensada por todos lados, tan justa en sus dosis y tan medida en sus polos.

Ésta era la ocupación de Sam Raimi en sus inicios y ha vuelto a ella: películas de horror que rayan en la comedia. Lo admiro por conseguirlo, porque qué fácil ha de ser salirse de un género y entrar al otro, y qué difícil mantener el equilibrio entre los dos. Sé que a algunos les disgustó, pero quiero pensar que es porque esperaban puro horror o pura risa, y francamente tiene momentos de puro horror y otros de pura risa, pero los dos respetan la trama y la siguen con cercanía, nunca salen de ella y constantemente la fortalecen. Cinematográficamente, es impecable, y la música de Christopher Young adhiere emoción a cada paso, lo que nos deja con la trama, sólo ahí podría haber falla, pero no la hay.

La historia (de Sam e Ivan Raimi) es de una injusticia demoníaca: Christine Brown (Lohman) disgusta a una gitana (Lorna Raver) al negarle una prórroga para su hipoteca que tiene el poder de darle, pero cuya negación constituirá para Christine una promoción laboral al demostrar que es capaz de tomar decisiones difíciles para el banco donde trabaja. Su naturaleza le indica lo contrario, pero finalmente ha decidido ser competitiva y demostrar que tiene la sangre fría necesaria para obtener mayores responsabilidades. Nada de malo en eso, la vida es así y la gitana estaba más atrasada de lo admisible, pero sus remordimientos se vuelven pesadilla cuando la extraña mujer la maldice con la inminencia del infierno unos días después.

De ahí en adelante, todo es buscar la forma de escapar de la maldición. Su novio (Justin Long) la apoya pero no sabe hasta qué punto ella está imaginando las cosas, o enloqueciendo, y hasta qué punto es verdad que existe semejante condena. Concretamente, Christine sólo cuenta con el apoyo de un experto en lo sobrenatural, el hindú Rham Jas (Dileep Rao), y los amigos médiums de éste, principalmente Shaun San Dena, que no sé de qué nacionalidad se supone que sea, pero es interpretada por la actriz mexicana Adriana Barraza, y habla español casi todo el tiempo.

Al final, y sin afán de arruinar el desenlace (aunque siempre maldigo a mis lectores con conocer detalles de las películas que critico, y por eso no recomiendo leer críticas sin haber visto las cintas), la injusticia continúa, y es ese final lo que la hace inolvidable. En análisis posterior, considero que Christine sufría de esquizofrenia aguda, aunque es de poca importancia, porque no es relevante la causa, sino el efecto, y no en su vida (o la de su alma), sino en la experiencia de los espectadores, que opinen lo que opinen, sufrieron, rieron y se mantuvieron en suspenso total, sin saber en qué momento reirían, se espantarían, o tendrían que voltear a otro lado para evitar las escenas más repugnantes, o más insoportables, de las que hay varias; de hecho, ésta es la primera cinta que recuerdo en la que tuve que taparme los ojos algunas veces, no porque temiera, sino porque veía cosas excesivas, en combinación con otras también excesivas, y aunque no quería renunciar a la experiencia (como no se quiere renunciar a la montaña rusa a la mitad del recorrido), no podía soportarla del todo, y eso habla bien del resultado, que es único en su especie.

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Synecdoche, New York

Synecdoche, New York

Director
Charlie Kaufman
Year
2008
Rating
1 stars
Reviewed by
Gon Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Tuesday, October 20, 2009

Decir que la última película escrita por Charlie Kaufman, y primera que dirige, me decepcionó, es decir poco. También lo es decir que no esperaba mucho, pero esperaba algo, y no obtuve nada. Bueno, sí esperaba mucho, porque Kaufman nos ha malacostumbrado, una tras otra de sus películas han sido brillantes ejercicios de creatividad, a veces menos exitosos pero siempre propositivos, ingeniosos y simpáticos, muchas veces profundos, casi siempre conmovedores, todas las veces memorables. Se podría decir que al obtener el control de un proyecto, “se volvió loco”. Igual que su personaje principal, justamente, a quien se le da rienda suelta en un proyecto interminable al cual da vueltas y vueltas sobre su núcleo, lo redunda, lo enreda, y vuelve al inicio, pero no ya al inicio original sino a un inicio dentro de lo ya iniciado, una sinécdoque —la parte de algo que representa al todo—, lo que hace imposible terminarlo, ya que siempre encuentra un nuevo inicio, o retractarlo, porque lo creado tiene vida propia, es una estructura sobre la que se sostiene lo subsecuente de la obra, y amenaza con sabotear la creación completa, de ser repensado, revisitado o rechazado.

Si Caden Cotard (Philip Seymour Hoffman) tiene algo de su autor, si es una sinécdoque de éste, no lo sabemos, pero es de considerarse, pues los personajes de Kaufman son casi siempre depresivos y solitarios, incluso si no lo son por definición. Caden tiene una vida aparentemente segura y satisfactoria, está casado con Adele, interpretada por Catherine Keener, lo cual debe significar algo, pues ella era objeto de atracción de los personajes de Being John Malkovich (1999) y Adaptation. (2002), y sin embargo ella se ve mal: cansada, ausente, triste, su interacción está contaminada, la casa parece o está sucia, y la pequeña hija de ambos juega y canta como si quisiera ausentarse de la pesadez ambiental que generan sus padres.

Algo pasa, que no entendí, aunque creo que no es para entenderse, a partir de lo cual Caden inicia un estilo de vida más o menos creacionista, deja todo a un lado, y se dedica en cuerpo y alma a generar una especie de obra realistísima cuya función empieza durante su preparación. En eso pasa los siguientes, ¿qué serán?, tal vez veinte o treinta años, hasta su vejez y su muerte, sin importarle otra cosa, en el fondo, que entenderse a sí mismo y lidiar con su realidad, lo cual deja claro que esto podría ser una fantasía metafórica del autoanálisis que hacemos todos, y que en ocasiones puede consumirnos la vida.

Esta segunda sección de la película, por más que puede resultar (y resulte) interesante en ciertos sentidos, es catastrófica narrativamente y cinematográficamente hablando, a pesar de sus buenos diálogos y sus escenarios impresionantes (la ciudad de Nueva York entera recreada en un teatro abandonado). No lleva a ningún lado y casi siempre provoca una sensación incómoda al espectador. Además de no haber un solo personaje agradable, las situaciones son decadentes. El humor en general es deprimente, la película hiede desesperación, y si bien algunos podrían considerar esto como un logro, yo opino que es un fracaso, porque tanta desesperación, ese exceso de frustración y depresión, no lleva a nada, no culmina en un desarrollo o una superación del personaje principal ni de ningún otro, no progresa a la historia de modo alguno, ni ilumina o ilustra a la mente humana, ni ofrece una perspectiva interesante, ni nada. Sólo entristece, repugna y amarga. Es una película brillantemente mala. Es pésima, pero no por falta de inteligencia, sino por exceso de.

Concluyo que el fracaso en taquilla de esta cinta incomprensible desde el título da gusto, al final, porque puede significar un retorno obligado de Kaufman a la línea correcta. Ya se volvió loco y qué bueno que tuvo la oportunidad de hacerlo y de chocar contra el mundo como resultado. Ahora falta comprobar si volverá a sus piezas tan accesibles como profundas. No quisiera ver otro desperdicio descomunal, por no ir más lejos, de excelentes actuaciones.

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Comments

Get your permanent avatar at Gravatar.com Anonymous wrote at 10/29/2009 1:02:01 AM:

Damn crazy movie!

Get your permanent avatar at Gravatar.com Huichiti wrote at 1/23/2010 11:22:26 AM:

A mi esposa y a mi nos produjo risa, risa y mas risa... no podíamos creer esta loquera... efectivamente perdimos a Kaufman, tendría que bajarle 3 rayitas para que le entendiéramos...

Get your permanent avatar at Gravatar.com Groucho wrote at 1/25/2010 1:54:16 PM:

Huichitín Huichiti! Qué agradable sorpresa, gracias por tus comentarios.

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Georgia Rule

Georgia Rule

Director
Garry Marshall
Year
2007
Rating
3.5 stars
Reviewed by
Gon Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Monday, October 12, 2009

Georgia Rule es un ejemplo más del porqué de mi obsesión de no saber absolutamente nada de una película antes de verla. Mi primer conocimiento de ella llegó en el momento de reproducirla frente a mis ojos. Descubrí primero que la protagonista era Lindsay Lohan, después que la co-protagonista era Felicity Huffman, y finalmente, que la “primera actriz” era Jane Fonda. Pese al tono relativamente ligero del guión desde su inicio, se percibe una sombra, un subtexto dramático que amenaza con densificar la trama en cualquier momento. Ese momento nunca llega como tal, no como un solo momento, sino como muchos, en los que la seriedad de la vida real se sobrepone al intento de aligerarla o endulzarla, la crudeza de las tragedias cotidianas se hace cargo de borrar sonrisas, y la obligación de enfrentarlas se hace presente en los momentos críticos, a veces gracias al alcohol, otras en alguna confrontación, y algunas más como obligatoria necesidad al encontrar verdades que no se podía o no se quería ver antes, pero que ahora son inevitables.

Menciono que esta cinta es un ejemplo más del porqué de mi obsesión, porque después de verla y sentirme satisfecho en muchos sentidos (agitado, un tanto atolondrado, sin duda perseguido y afectado), procedí a leer a mis críticos de cabecera, que no son muchos, pero en general son confiables (centrados, letrados, analíticos), y me encontré con la desagradable sorpresa de que juzgaron a Georgia Rule insatisfactoria, cruda y “poco chistosa” (no cito a nadie, pero eso se obtiene del consenso), lo que me llevó a investigar, obsesionado como estoy, cómo fue la mercadotecnia de la película, y me encontré con lo esperado: se promovió como comedia. No es que la historia carezca de tintes cómicos, o seriocómicos, pero difícilmente es una comedia, y está claro que el promoverla de esa forma produce la reacción negativa que se vio en la crítica y quizá en el público, lo que es desafortunado porque, vista de otra forma (como yo la vi, sin previo conocimiento o anuncio de lo que vería), es buenísima.

Sin más introducción, Rachel, interpretada de forma extraordinaria por Lohan, manifiesta desacuerdo no con su madre ni con su abuela ni con su padrastro (Cary Elwes) ni con el mundo, o no sólo con todo eso, sino con la vida misma, con lo que se ponga enfrente, con existir, o con existir ante los ojos de los demás, como una especia de auto-rechazo o de absoluto rechazo, lo que debe esconder más razón que dar a Lindsay Lohan un rol de rebelde sin causa. En efecto, existe una causa, y dónde mejor para emerger que en el pueblo purista, predominantemente mormón, donde radica su abuela, interpretada por la legendaria Jane Fonda (en uno de los primeros papeles a su regreso a las pantallas, por cierto dotado de excelentes líneas a las que ella da un filo particular y memorable; es una pena que no se le reconociera más por el resultado). Fonda, que da vida a Georgia, impone sus reglas (Georgia Rule) y somete a quien viva bajo su techo a ellas, lo que su hija resiente (Felicity Huffman, que parece capaz de interpretar cualquier papel), al igual que ahora su nieta, Rachel, reticente huésped de verano que se ve forzada a lavar sus platos y a trabajar como recepcionista de un veterinario.

Mientras el drama personal de Rachel sale a flote, se pinta un mosaico sin exageración de la vida del pueblo de Idaho donde transcurre la historia. Entre otros, el veterinario (Dermot Mulroney) y un ranchero (Garrett Hedlund) afectan la vida de la visitante, y ella la de ellos, pero no de la forma en que lo hacen los personajes de otras películas, no llenándoles sus vidas de magia u optimismo, ni cambiando para siempre el curso de sus existencias, sino simplemente dándoles otra perspectiva, y ellos a ella, para lidiar con sus experiencias, con sus paradigmas y con sus destinos. Cuando surgen las crudas verdades del pasado, se ha establecido ya una sólida base en el escenario de Idaho donde Rachel pasa el verano, y es así como finalmente se aclara y se combate lo que había existido desde siempre y que sólo aquí pudo llegar a un cierre, o no, eso depende del final que no arruinaré (suficiente he arruinado ya, estoy seguro, pero al menos no de forma engañosa, como lo hace a veces la mercadotecnia).

Este pequeño drama, pequeño no en alcance sino en tono, consigue conmover sin manipular, se queda corto de efectos lacrimógenos (incluso la melancólica música de John Debney se contiene) y logra atar un nudo en las gargantas de los espectadores a lo largo y ancho, y luego, cuando ese nudo exige desatarse, lo afloja, y luego de nuevo lo aprieta, y todo esto como sucede en la vida real; Georgia Rule no intenta funcionar como catarsis, sino como retrato, y lo logra, y es algo que agradezco, porque por una vez, un buen drama no depende del efecto, sino de la sustancia.

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Get your permanent avatar at Gravatar.com be wrote at 10/12/2009 8:59:09 PM:

Me encanta esta pelicula! y estoy de acuerdo contigo, sucede en la vida real.

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Like Minds

Like Minds

Director
Gregory J. Read
Year
2006
Rating
2.5 stars
Reviewed by
Gon Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Thursday, October 08, 2009

Para alguien como yo, preocupado por hacer siempre algo provechoso, o al menos algo de lo que sea difícil arrepentirse en el sentido de haber perdido el tiempo, parece descabellado comprar y ver una película sólo porque sonaba interesante en la tienda, cuando hay tantas cosas qué ver, interesantes e interminables, que de hecho generan angustia pues son demasiadas y no hay forma de verlas todas, ni siquiera avocándose a ello de tiempo completo. Fui a dar con esta película como recomendación de quien la había hallado así, en una tienda, bajo el título de Murderous Intent; admiro su valentía al elegir un título sin saber nada del contenido y descubrir, o no, algo interesante. Por fortuna, el primero fue el caso. Mi aprendizaje es el trilladísimo “No hay que juzgar un libro [una película] por su portada”.

Luego descubrí que el antes mencionado no era el título original sino con el que comercializaron la cinta más tarde, o intentaron hacerlo, porque inicialmente no se vio más que en Australia e Inglaterra, e incluso ahí, no mucho, aunque supongo que quienes la vieron, la disfrutaron tanto como yo, por lo menos lo suficiente para no considerarla un desperdicio. Qué raro que no se difundiera más, pues tiene a Toni Collette, pero bueno, no es como que Toni sea una gran estrella tampoco.

El título original no sólo era más apropiado que el comercial, sino que era correcto, a diferencia del nuevo, que en mi opinión es tan equivocado que incluso es opuesto a la trama. Una posible razón de que le llamaran así es que quisieron engañar al público como la misma película lo hace durante casi toda su duración; otra, la más viable y objetiva, es que no lo pensaron dos veces y consideraron que un título sensacionalista atraería a las curiosas audiencias a comprar el DVD con descuento y con ese título; esto me rompe ilusiones de que los malos títulos comerciales se daban sólo en las traducciones al Español que le dan a las películas extranjeras en mi país; me da gusto que me rompan esa ilusión, porque no quería pensar que sólo en mi país tenían los comercializadores tan poco criterio. (¿O es mucho criterio poner títulos que atraigan masas aunque luego provoquen a éstas decepción o hilaridad tras haber visto lo que realmente era una película a la que entraron atraídos por un título equívoco? ¿Soy yo quien carece de criterio al ser purista de los títulos originales?)

En cualquier caso, Like Minds, que sería algo como “Mentes Símiles”, no dice mucho, ni siquiera tras haber visto la cinta, a menos que se le analice muy bien, lo que la hace inaccesible hasta cierto punto, porque no es (o no parece ser) el tipo de película a la que haya que dedicar tanta reflexión, pues si lo fuera, debería indicarlo en su procedimiento, que en cambio nos hace pensar que no hay más qué pensar o qué deducir o qué esperar que las razones de uno o varios homicidios, y los engaños invisibles durante (pero evidentes después) del desarrollo. Algo como The Sixth Sense (1999), donde a pesar de la imposibilidad de la mayoría de nosotros de prever lo que al final se revela, una vez revelado, es comprensible de lado a lado y de principio a fin, e incluso la repetición de algunas escenas donde se ilustra la nueva perspectiva resulta un tanto redundante; y a diferencia de Mulholland Dr. (2001), que exige desde un principio suma atención y posterior exploración para comprenderla o intentar hacerlo.

La historia trata de un joven que incita a otro a actos atroces. Ambos parecen perturbados en cierta medida, sobre todo el incitador, claro está, inspirado tal vez por el psicópata de Strangers on a Train de Alfred Hitchcock, a la que la película hace una clara referencia, o más bien dos, una sutil y una expuesta. La revelación que se hace al final requiere de explicación y carece de impacto, lo que humilla un tanto al espectador que tan ávidamente buscaba respuestas no sólo donde no debía buscarlas, sino de preguntas que no requerían solución.

De cualquier manera, el proceso intriga. Los jóvenes son interpretados por actores no carentes de talento; Eddie Redmayne, el protagonista, hace bien una variación de Verbal Kint, el de The Usual Suspects (1995) (jamás comparable excepto en el sentido de narrar lo ocurrido y confundir al entrevistador), mientras que Tom Sturridge convence como el desequilibrado que intenta ser desequilibrador. Toni Collette pareciera protagonizar como un favor personal al director y escritor Gregory J. Read, pues su personaje, aunque muy completo, tiene poca o nula intervención en la trama, y realmente sólo sirve para ponerle carne y hueso al marco de la misma, pero da gusto tener aquí su carne y hueso, y su actuación, que como usualmente sucede, sobresale de entre las otras.

En suma, aunque considero, como creo que he dejado claro, que el resultado está alejado de la intención, se aplaude esta última, de la misma forma que a la costumbre de elegir películas sólo por su portada y su título, sin grandes prejuicios, sólo para descubrir lo que sea y expandir los horizontes.

Posdata: Un día antes de la publicación de esta crítica, me enteré que la película ya está en estantes mexicanos con el título de “Mentes Diabólicas”. Se acerca más al original, aunque se aleja con ese calificativo. En fin.

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Review

Young Frankenstein

Young Frankenstein

Director
Mel Brooks
Year
1974
Rating
3.5 stars
Reviewed by
Gon Curiel a.k.a. Groucho
Review date
Saturday, October 03, 2009

Suponiendo que el Dr. Frankenstein hubiera existido en realidad, nadie podría tener peor suerte de ser su nieto que un científico con aspiraciones similares, si bien reprimidas o disfrazadas de ramas colindantes de la ciencia que sin embargo le vinculan peligrosamente con su infame ancestro.

Además de la mala fama, le pasaría lo que a los hijos o nietos de grandes y legendarios artistas que quieren sobresalir en lo mismo, y sólo lo logran a la sombra de su o sus antepasados, o consiguen hacerlo por su cuenta sólo desapegándose por completo de la figura de quien estuvo antes y a cuya influencia atribuirán muchos el éxito del núbil, a menos que éste consiga sobrepasarlo en calidad y reconocimiento, si no en estrella (el primero fue el caso, creo yo, de Jane Fonda, y el segundo, sin duda, de John Huston).

El joven Frankenstein del título es el nieto del legendario científico loco, e interpretado por Gene Wilder, que si no hubiera encarnado a un científico loco en su vida, hubiera desperdiciado su carrera, pues su característica histeria de ojos desorbitados y carcajada maniática era ideal para el papel. Eso hace éste su personaje más celebre, y tal vez por eso fue él responsable a medias del guión también escrito por el director, Mel Brooks. Nunca se sabrá a ciencia cierta en qué medida cada uno es responsable de qué cosa, pero me parece evidente que Wilder contuvo a Brooks de vulgarizar esta comedia, manteniéndola en el campo de la elegancia que la aleja de lo burdo de otras comedias de Brooks, sobre todo a partir de entonces (antes, de hecho, su humor era finísimo, como en mi favorita, y también protagonizada por Wilder, The Producers (1968)).

Por el contrario, esta cinta parece a veces cosa seria. De pronto hay algún chiste que referencia a Groucho Marx y algún otro que simplemente aleja al asunto de toda seriedad, pero la historia es mucho más que un pretexto para hacer reír y a veces puede ser tomada en serio. Se pasa, de hecho. Una persona cercana a mí, a quien se la recomendé, me comentó más tarde que tuvo dificultad de apreciarla pues pensó durante la primera hora que era una película de terror con toques desconcertantes de sentido del humor; opiné que era una equivocación imperdonable de su parte, y se lo dije, pero cabe también decir que esa persona no es nada menos inteligente que un servidor, y a menos que los dos seamos unos desubicados, esta película, vista sin conocimiento previo de su existencia, podría ser engañosa durante algunos minutos.

Parezco contradictorio, seguramente, pues primero aplaudo a Wilder por contener a Brooks, y luego critico el resultado, por lo que aclaro que aunque sostengo el mérito de Wilder, considero el resultado imperfecto debido a la dificultad a veces de tomar en serio la comedia, o de tomar a broma el drama, pues la medida de ambos es insuficiente para ser una cosa o la otra.

Sin embargo, me parece que la mayoría de la gente decidió ver a Young Frankenstein como pura comedia, y los críticos de su país de origen (Estados Unidos) la alabaron como una de las mejores de la historia y, cito a Leonard Maltin, “una de las más citables”. Sin duda es divertidísima, mucho más al verla reproducir escenarios que evocan a las películas clásicas de Frankenstein, fotografiados en blanco y negro por Gerald Hirschfeld y con acompañamiento musical por demás acorde al ambiente de esas cintas antiguas, cortesía de John Morris. (Por cierto, en cuanto a la música, me ocurrió algo tristísimo: al empezar a ver la película recientemente, casi veinte años después de verla por primera vez, reconocí de inmediato un momento climático de la música introductoria, no por el recuerdo de dos décadas, sino por el de algunos meses, pues es ésa la música usada de fondo en el popular video viral de Internet “Dramatic Chipmunk”.)

Wilder, o su personaje, Frankenstein, visita el antiguo castillo donde su abuelo dio vida a un hombre compuesto por partes de distintos cadáveres, y se dispone a reproducir el experimento, pero esta vez sin cometer los errores de su antecesor, que le causaran tantas secuelas negativas a su reputación. Es así que aliado del jorobado Igor (interpretado por el extrañísimo pero hilarante Marty Feldman) y de la siempre dispuesta Inga (Tery Garr), Frankenstein da vida al monstruo interpretado de forma inolvidable por Peter Boyle, que resulta tan desorientado como o aun más que el primer monstruo, y provoca al nieto tantos problemas como, o aun más que, al abuelo.

Una vez obtenida la vida del monstruo, ahí sí, la comedia se vuelve pura comedia, y es completamente divertida. Entre otras cosas magníficas, el monstruo sale a pasear y reproduce escenas clásicas de las películas originales, como la de la niña que arroja flores al agua, o el anciano ciego que acoge al monstruo (en este caso, el personaje es interpretado por Gene Hackman, alguien que, a diferencia de su tocayo Wilder, ha explotado poco sus capacidades comediantes). También es maravilloso cuando Frankenstein decide demostrar que su monstruo no es tan malo, y canta y baila con él en un escenario. ¡Ah! ¿Y qué decir de cuando la prometida del Doctor (Madeline Kahn) lo visita en el castillo, y encuentra un amante mucho más “capaz”? Pero nada tan divertido como ver al Dr. Frankenstein perder la paciencia; este científico está loco, pero de nervios.

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Comments

Get your permanent avatar at Gravatar.com Anonymous wrote at 10/4/2009 12:53:07 PM:

Blocking spammers.

Get your permanent avatar at Gravatar.com Anonymous wrote at 10/4/2009 7:03:29 PM:

Congrats!!!

Get your permanent avatar at Gravatar.com dialogos bizarros wrote at 10/5/2009 10:26:23 AM:

hey Groucho, quedo muy bien la nueva imagen del blog. por que cambiaste el idioma? no te daba mas proyeccion estar en ingles? o ya te harto escribir en ingles? como va la nueva reestructuracion de la novela?
de saba te recomiendo "casi nada" o "casi nunca" no me acuerdo el titulo, pero es buenisimo, es el q gano el Herralde de Novela. como vas con los detectives?

Get your permanent avatar at Gravatar.com Groucho wrote at 10/5/2009 1:51:41 PM:

Qué gustazo verte por aquí, DB, gracias por tu comentario. Las razones del cambio están aquí: http://www.criticsociety.com/?art=1128 (es la entrada anterior a esta crítica). Ahí también respondo a tu pregunta de cómo voy con los Detectives, jajaja, chécalo. La reescritura de mi novela va lenta pero segura, pero estoy inspiradísimo, ya te contaré. Tomo nota de Saba. Un abrazo.

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CriticSociety ahora en Espanol

Posted by
Gon Curiel a.k.a. Groucho
Article date
Saturday, October 03, 2009

Estaba pensando mientras leía “Los Detectives Salvajes” de Roberto Bolaño, por cierto, buenísimo (voy a la mitad), en la enigmática reseña de “Citizen Kane” (o “El Ciudadano”) de Jorge Luis Borges. Bolaño probablemente leía a Borges y de ahí que ciertas características de su estilo sean inherentes al de éste, y por eso me lo recordó, o tal vez sea porque el texto de Bolaño evoca tantas cosas que mi mente divagó; pero el caso es que recordé esa reseña y con ello reavivé el antiguo remordimiento que tengo de haber instituido este sitio, CriticSociety, como uno de crítica de cine en Inglés, hace 9 años.

Morris y Groucho en el 2000 con el primer calendario de publicación de CriticSocietyLo inicié con mi primo Pepe “Morris”, ambos éramos muy jóvenes y teníamos ilusiones de convertirnos eventualmente en críticos de cine profesionales contratados por alguna revista estadounidense, pero crecimos y nos dedicamos a otras cosas y ahora él dejó de escribir (aunque amenaza con volver, cosa que me alegraría más de lo que él imagina, y si lo hace, que lo haga en el idioma que prefiera) y sólo quedo yo aquí, ridículo entonces el título de “Society” en el nombre del sitio, pues esa sociedad se conforma sólo de una persona, o quizá se refiere a todos los que lean lo que escribo y algún día decidan comentar; y como único miembro de esa sociedad he decidido que ahora escribiré en Español, mi lengua materna que amo cada vez más, y del alejamiento de la cual reprocho a muchos amigos, que son fanáticos de hablar el Inglés en conversaciones coloquiales, como si fuera tan difícil decir “clímax” en lugar de “climax”, o “película” en vez de “movie” (admito que yo mismo cometo estas atrocidades lingüísticas a veces, pues antes lo hacía mucho, pero intento regenerarme del todo).

Groucho y Morris ahoraPara no hacer el cuento largo, concluyo informando de este cambio y anuncio que en los próximos días cambiaré todos los textos de navegación del sitio al Español, y que obviamente dejaré en Inglés lo ya escrito, distinguiéndolo en el índice de reseñas como escrito en ese idioma, pues ni modo de ponerme a traducirlo todo, sería una locura interminable, aunque poco a poco tal vez retome mis antiguas reseñas y las actualice, ahora en Español, y con una mente más madura, pues recordemos que el sitio lo inicié a los 20 y ya tengo 29, aunque ¿qué opinaré a los 35? ¿Y a los 50? Está por verse.

Posdata: Vaya ironía, el título no me permite usar la “ñ”.

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Comments

Get your permanent avatar at Gravatar.com Anonymous wrote at 10/4/2009 1:33:16 PM:

Felicidades!

Get your permanent avatar at Gravatar.com Cricket wrote at 10/4/2009 8:13:13 PM:

¡Felicidades! Será un buen cambio :)

Get your permanent avatar at Gravatar.com Strika wrote at 10/5/2009 4:06:06 PM:

Muchas felicidades por este cambio. Me da gusto porque si bien no soy de las que sataniza el inglés (vivo de traducirlo), sí creo que hay que escribir en nuestra lengua que es una de las más bellas del mundo y además, tras el chino mandarín, la segunda más hablada por personas que la tienen como lengua materna.

Los detectives salvajes es sin duda uno de mis libros favoritos (del Top 10, de hecho). Me pongo de pie ante ese libro. Tuve la suerte de leerlo en la playa por lo que literalmente me lo devoré casi sin soltarlo.

Un abrazo

Get your permanent avatar at Gravatar.com Lumi wrote at 10/5/2009 4:14:27 PM:

Felicidades Lumii, ahora sí leeré más, porque a veces me daba hueva el Inglés, claro que de escribir en Chino Argentino, me volvería adicto al sitio.

Get your permanent avatar at Gravatar.com Huichiti wrote at 1/23/2010 11:31:12 AM:

La más agradable de las sorpresas.

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